Para
iniciar, la información periodística es aquel acto de comunicación de un
acontecimiento dentro de un tiempo y en un espacio territorial determinados
(sean en papel o internet).
Si no hay
comunicación o si no se hace notar un acontecimiento, no hay noticia.
Esto no
quiere decir que todo acontecimiento sea noticia, aunque, se suele decir que no
son noticia aquellos acontecimientos que no tienen interés para los sectores,
clases y grupos sociales o la sociedad entera, que está acostumbrada a la
"cotidianeidad" de determinados hechos o acontecimientos. Pero esto
que sucede en un lugar y que allí no interesa, puede ser de extraordinario
valor "por lo inusitado".
Hay
diferentes tratos en la ortografía, es decir, como noticiero, se busca tener
una ortografía correcta y cuidado en las palabras que escriben, tratando de
tener un orden en las ideas escritas y sentido (siendo estas las más comunes).
Pero también
existen diferentes tipos de objetivos a la hora de mostrar la información, por
ejemplo:
REPORTAJE:
Es la relación de hechos no sujetos a un tiempo determinado e inmediato, sino
histórico. Su importancia social reside en el grado de interés que pueda
despertar su publicación. Agota generalmente un tema y es demostrativo e
intencionado en su finalidad, pero sujeto, como la noticia, a lo comprobado por
el reportero, aunque profundiza y extiende el asunto tratado más allá de la
noticia misma.
RESEÑA:
La reseña -a semejanza de la crónica-, describe la relación de hechos
históricos, sujetos al tiempo en que suceden, pero sin la intervención
subjetiva del reportero que los juzga. Es simplemente una relación, una
descripción. No cabe en este género la calificación de los hechos, ni la
anécdota que le da intención, profundidad y variedad.
NOTA
CORTA: La nota corta, de mucha utilidad en la formación de las planas, es la
mínima expresión noticiosa de un asunto. Su extensión -conteniendo los factores
esenciales de una noticia-, no va más allá de 3/4 de cuartilla.
ARTICULO
DE FONDO O EDITORIAL: En ambos casos, la posición en la narración de hechos es
personal, subjetiva; en un caso expresa la posición del autor -con su propia
visión del mundo y de la vida- y en el otro, el de la casa editorial, la
posición política o filosófica de los editores o del editor. Aunque su
extensión es libre -la necesaria para cumplir su propósito-, en la práctica se
limita a determinadas medidas, con el propósito de hacer un periodismo ágil.